Yasar y yo acompañábamos a Jabir en la clínica, los gemelos ya estaban calmados, callados, pero estaban aceptando lo que ocurría con la realidad de su padre. No les han contestado a sus amigos, pero los mensajes de algunos conocidos no empezaron a denigrar e insultar. Por eso su hermano ayer en la tarde les entregó otro celular con un número nuevo para que el repudio de las personas conocidas no los afectase más.
Quien sí nos tenía un poco más preocupados y se veía muy desganada y casi derrum