Y eso hizo, mis ojos fueron cubiertos con algo que no vi. —No me apretó mucho, pero su supo subirlos, no veía nada. Después me desnudó por completo, y tanto sus manos como su boca en cada parte de mi cuerpo hicieron estragos.
Su lengua jugando entre mi humedad, me sacó muchos jadeos, era un experto al dar placer con su boca. Algo que adoraba de él, era su dedicación para darme placer hasta hacerme gritar. Hasta hacerme llamarlo e implorarle que ingrese a mi cuerpo.
Hoy no me dará el placer de d