Desperté con mi novio pegado a mi cuerpo. El sonido del monitor se escuchaba en la habitación. Odio esto. El estar convaleciente. La enfermera verificaba los datos a mi lado.
—Lamento haberla despertado, señora Onely.
—Tranquila, ¿según esa lectura dormí bien?
—Si señora. Este reporte se lo enviaré al doctor Iván. —sonreí.
—¿Cuándo me quitan la dextrosa? Quiero ir al baño.
—Ya se la iba a quitar, en la noche se la vuelvo a poner y lo haré por cuatro días que es su tratamiento. —afirmé, no tenía