Seth
El llanto de los que apreciaban al Omega inundaba el bosque. Seth trató de concentrarse en otra cosa mientras los demás observaban lo ojos de la muerte por veneno. La profecía de la bruja estaba cumpliéndose poco a poco, mientras ella seguía canturreando como si estuviera divirtiéndose con lo que sucedía a su alrededor.
—Esto no está bien. —aquella que habló esta vez fue Karly, quien no había bebido el agua.
Sus ojos reflejaban la tristeza amarga, la decepción y la incertidumbre por lo que