Luvioc
Sentí la tierra bajo mis patas de lobo. Nunca me cansaría de esto, de percibir el aroma del bosque, aunque esta parte solo fuera de entrenamiento. Miré a mis alrededores, estas fronteras estaban cubiertas y protegidas para que no pasaran humanos. Pero aún así, sentirme plenamente lobo era algo que me encantaba, me hacía enormemente feliz.
Mi conexión con mi lobo era fuerte, yo me sentía más lobo que humano. Porque mis hermanos tenían pasatiempos humanos, leían, jugaban a los videojuegos,