Ryan Neeson
Freya parece estar conmocionada y un poco confundida por sus propios pensamientos; su rostro es un completo popurrí de emociones ahora mismo y no sé si lo mejor sea dejarla sola para que termine de asimilar lo que paso anoche.
Hace rato que me aleje de ella para darle su espacio y debo reconocer que me dolió, porque la sensación de tenerla bajo mi poder fue increíble y hasta un poco adictiva, si se me permite ser sincero.
— ¡Mald1ta perra! ¿Cómo pudo hacerme una cochinada de esas? —