¡No me robes las bragas! - 05
Freya Cranston
Una de las razones por la que soy poco amiga del alcohol, son las resacas del día siguiente; y justo ahora siento que el cerebro me va a estallar por el dolor de cabeza que acabo con mi sueño.
— ¡Joder! No pienso volver a beber nunca más —maldigo en voz baja, siento la lengua muy pesada; parpadeo suavemente en un intento de abrir los ojos, pero los cierro al sentir un mareo—. Porque me siento tan mal si solo me tome cinco tequilas anoche.
No soy buen