CAPITULO 14
Blair Cooper
¿En qué demonios me metí? Y cuantas escenas como las de hoy tenía que soportar ahora que era la esposa de un maldito mujeriego.
¿Cómo no pensé en esto antes?
—Blair, hablemos de lo que paso —gritó una vez más el imbécil de mi esposo al otro lado de la puerta. No le había dicho ni una sola palabra en todo el camino de regreso a la mansión y eso lo tenía un poco histérico—. ¿No me digas que piensas pasar toda la tarde encerrada en el baño?
Cruce las piernas hasta encontra