Capítulo Diez

Cómo supuse y predije, hallar la esencia de Leonardo no fue cosa difícil, aunque le voy a conceder que hizo un buen trabajo intentando ocultar su rastro. Pero los mejores rastreadores de mis padres me habían adoctrinado desde que pude aprender a detectar olores.

Y aun así te perdiste en el bosque

Se burló Casiana en mi cabeza.

Tampoco es como si tú, grande y poderosa loba,

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP