Valeria se encontraba sentada en su hermoso diván de cuero, con incrustaciones de diamantes y oro, sumida en sus pensamientos. Recordaba los rumores que había escuchado acerca de Ghrand y decidió llamar a su doncella.
"¿No hay noticias de Ghrand?", preguntó con cierta ansiedad.
"Sí, mi princesa, hay una carta de Virginia. Se la traigo ahora mismo", respondió la doncella.
"¿Desde cuándo está esa carta?", inquirió Valeria.
"Llegó ayer, mientras estábamos de salida", contestó la doncella.
Valeria