Ashton estaba esperando y me sorprendió ver a sus dientes radiantes ocupando la mitad de su rostro con una sonrisa cuando me vio. Su extrema felicidad me contagio, por lo que le correspondí el gesto. Realmente me sentía contenta por cómo me veía, y no tengo recuerdo de haberme sentido bien conmigo misma nunca, ahora... Me siento una persona, otra vez, después de tanto tiempo dejándome abandonar en ese orfanato.
— ¿Cómo me veo? —Le pregunte con más entusiasmo de la cuenta.
Gastón venía detrás de