UNA LOCURA.
Aiko no pudo dormir en toda la noche pensando en lo que estaba por hacer, se sentía profundamente aterrada, tenía miedo de seguir los consejos de Sasha, en un inicio ella había obedecido a todo lo que le habían ordenado, había sido obediente y algunos de los consejos los había comenzado a entender, pero lo que le estaba pidiendo que hiciera parecía ser muy radical, no era lo que ella había pensado o planificado para su vida, deseaba que hubiese otras formas de aprendizaje y no uno tan radical c