MÁS MUJER.
Aiko despertó por la claridad que entraba por la ventana de su habitación, otra vez había olvidado cerrar las persianas de la ventana, pero como no olvidarlo, el día anterior había sido muy ocupado, la había pasado pensando detenidamente en cada palabra que había oído de su abuela, de su tutora y de su madre. Había analizado sus experiencias, puesto en perspectiva sus metas actuales y objetivos, por fin había entendido el propósito de su estadía en ese lugar y había aceptado por primera vez de