Andrew
Mi molestia se hizo presente, no puedo creer que estuve a punto de morir junto a mi esposa y mis guardaespaldas no fueron capaz de traerme a la persona responsable.
—¡Son hombres con experiencia! —Exclamó.
—Lo siento, jefe.
—Esto no puede estar pasando —Llevo mis manos a mi cabello.
—Es una mujer —Murmura, uno de los guardaespaldas, lo miro— La distinguí antes que escapara.
La única que me pasa por la mente es Zoe, pero no creo que esa mujer se haya vuelto tan desalmada para intentar as