Andrew
La risa de Angelina se me contagia y no dejo de mirarla, sus ojos brillan y unos hoyuelos adornan sus mejillas dándole un toque dulce y angelical. Abro la puerta del auto y entra, rodeo el auto y subo.
—¿A dónde vamos? —pregunta mientras se acomoda el cinturón de seguridad.
—No lo sé, te vi tan incómoda con las víboras que lo único que se me ocurrió fue eso.
—Eres muy malo haciendo planes, Andrew ¿Te parece ir al cine? —Se acomoda en el asiento.
—Al cine será.
Enciendo el auto y todo el