Angelina
Mis pies me duelen y solo quiero irme a descansar. Zoe no deja de hablar mal de Andrew y ya estoy cansada del mismo tema.
—Debiste rogarle a Leonardo que se quedara.
—¿Por qué haría eso? No somos nada y lo que menos quiero es que se ilusione conmigo —le aclaro.
—No seas mojigata, Angelina. —Se ríe—. Todo el mundo sabe que tu esposo jamás te ha sido fiel.
—¿Y por esa razón tengo que acostarme con tu primo? —le digo molesta—. Yo no soy él, y me respeto.
—No te enojes amiga, solo bromeab