Capítulo 20. Tregua.
—Bueno, tu tobillo se ve bien, tal vez fue un desgarre leve, te daré unas pastillas, solo en caso de que tengas mucho dolor, un ungüento y por ahora hay que poner una venda para que quede lo más inmovilizado posible, hay que guardar reposo, al menos por hoy, ya veremos mañana como sigue.
Yo tenía mi vista fija en el doctor, era un señor mayor de cabello canoso, de gafas gruesas y de elegante traje.
—Muchas gracias, seguiré sus indicaciones al pie de la letra— dije muy agradecida.
—Bien, te pond