Capítulo 18. (Capítulo especial).
Jack:
Mi fin de semana se convirtió en algo rutinario, los sábados por la mañana, salía a correr, me ponía una sudadera ne*gra con capucha, un cubre bocas y corría por casi una hora y media, hasta que mi corazón no daba para más, volvía a casa y me duchaba, me preparaba el desayuno…, a veces, pues a mi madre no le gustaba que comiera solo.
Así que, a veces tenía que hacer acto de presencia en su comedor, o la tendría encima de mí, diciéndome cosas como:
“No deberías de pasar tanto tiempo solo.