Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor Aaron D'Angelo
Nunca había disfrutado de una tarde tan tranquila como esa, pero finalmente llegó la noche y regresamos de la playa al hotel.
Mi día ya estaba ganado con la taberna que le quité a Marina, ella en cambio se pasó el resto de la tarde roja cada vez que la toqué y adivinen qué — y no fue por el sol — pero de todos modos, fue un Buenos día







