Mundo ficciónIniciar sesiónPor Marina Allen.
Puede saltar cinco meses y aquí estamos en la sala de partos.
Dar a luz a Matteo no fue tan bonito como pintan los comerciales del Día de la Madre, pero tenerlo en mis brazos fue una experiencia inexplicable.
Su carita, sus manitas, todo en él me hacía babear. Fue una pena que el padre no estuviera con nosotros en ese momento.
Parece que las emociones fueron demasiad







