Mundo de ficçãoIniciar sessãoPor Marina Allen.
En la carretera...
El coche balancín no lo puso fácil.
— John, ¿no hay otra forma? — preguntó mi jefe al conductor.
— Desafortunadamente, no señor, el otro camino está cerrado.
— Pero esto es demasiado accidentado.
— Lo sé, pero ahora es la única forma. — Respondió el conductor, poniendo toda su atención en la carreter







