capitulo..
Dicen que las guerras terminan.
Mienten.
Las guerras no terminan.
Solo cambian de nombre.
Han pasado dos meses desde la muerte de Daniel.
Dos meses desde que vi a Remy destruir al hombre que lo había convertido en un arma.
Dos meses desde que pensé que por fin podríamos respirar.
Fui estúpida.
Porque la paz nunca entra en la vida de hombres como él.
Y, aparentemente, tampoco en la mía.
La lluvia golpeaba los ventanales de la torre mientras observaba la ciudad desde el piso más alto.