capitulo...
Memoria.
Dolor.
— No me perteneces — dije, aunque ni yo misma soné convencida.
Su mirada descendió lentamente hacia mis labios.
Luego volvió a mis ojos.
— Eso — susurró — nunca dejó de ser verdad.
Silencio.
Tensión.
Respiraciones mezclándose.
El pasado golpeándonos sin piedad.
Y entonces dijo lo que sabía que destruiría mi equilibrio
— Vine por ti.
No como petición.
No como reconciliación.
Como una certeza.
Como destino.
Como guerra.
(Rebecca)
Dormir dejó de existir desde que Remy