Al llegar al gimnasio, trotando nuevamente, registro mi asistencia y posteriormente me acerco a Seth. Se encontraba con un grupo de hombres charlando en cuanto me vio se acercó a mí.
Me alegraba saber que a su estilo era sociable.
--- Arriba, misma rutina.
--- Hola, estoy bien y ¿tu?--- Ironicé al no saludarme siquiera. --- Sí, ahora voy entrenador.
No logré afectarlo con mis palabras simplemente me ignoró e hice lo propio. En un millón de años un chico tan atractivo como él se fijaría en mí.