Narra Seth.
La miro y todavía no puedo creer que estuviera aquí todavía. ¿Porqué no se rendía conmigo? Había echo tanto para que huyera de mí pero aquí estaba, abriendo las compuertas de mi corazón poco a poco y sin pedir permiso.
¿Cómo explicarle que debe, necesita, huir de mí? Al parecer, no lo haría y me he rendido.
Parecía un ángel junto a un demonio al estar a mi lado. Todavía procesaba todo lo que pasaba en mi vida y lo que había hecho para que ella pudiera estar aquí y la respuesta es