Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarra Abigaíl.
Estoy frente a la estufa con mi mente dispersa, mientras intento hacer el desayuno de forma mecánica, y escucho los pasos de Rogelio a mi espalda, de inmediato le serví el café en su taza favorita, me volteé, se la ofrezco y continuó haciendo desayuno para ambos sin fijar mis ojos en él, me repele su presencia, por supuesto que ha de ser debido a mi atormentada conciencia.







