Mundo de ficçãoIniciar sessãoNARRADOR OMNISCIENTE.
Bruno iba de camino al restaurante cuando se cruzó con el dueño del hotel, Bernhard Larsson. Tenía años sin verlo, pues él fue amigo de su padre.
—Señor Bernhard, es un placer saludarle, soy Bruno Lambert.
—Claro que sí Bruno, te recuerdo cómo est&aacut







