Capítulo 22. Amenaza cruel.
Avery Crown.
Mi corazón golpea sin lástima contra mi caja torácica. Cada grito de dolor y respiración furiosa me impacta en las orejas.
Una vida está siendo convertida en jirones de piel a pocos metros de mí, y saber que ante el depredador no soy rival, me hace soltar las lágrimas que ruedan sobre los dedos que me cubren la boca.
Reuniendo todo el valor, vuelvo a asomar entre las raíces. No alcanzo a distinguir sus cuerpos completos. Solo sombras bajas desplazándose entre los árboles, levant