Capítulo 21. Nuevas heridas.
Avery Crown.
Logro sujetarme de una raíz escondida entre dos rocas, mientras siento la pierna raspada, tocando el hielo que solo empeora el dolor.
Mis fosas nasales se sacuden en cada respiración. La respuesta de mi cabeza es la que me daba cuando estaba en el laboratorio durante noches largas y mañanas interminables; puedo. Sé que puedo.
Aunque los brazos comiencen a quemar recordando que mi peso depende únicamente de ellos en este instante. Y no es un alivio. Porque están agotados, están c