Capítulo 33
Ariadna se encontraba en su cuarto, aferrada a la sábana blanca con su oído sobre la dura almohada. Sus ojos congestionados se acostumbraron a la oscuridad de su entorno. La impresión de mirar a su madre con aquel joven fue tanta que lo repetía una y otra vez en su mente. Una tortura interminable.

Su cobardía la había llevado a escabullirse del restaurante como si la que se quedó para verse con su amante fuera ella. Qué ridículo sonaba el asunto.

Todavía resonaban en sus oídos las palabras de
Svaqq16

¿Quieren maratón? 🤨💕 jiji

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