Nathan puso los ojos en blanco mientras su padre, en la otra línea, excusaba a su medio hermano, pues esas últimas noches Iván no había podido conciliar el sueño y de nuevo se ausentaría del trabajo.
―Esto no es una escuela. ¿Te imaginas que cada vez que los empleados se sientan mal, falten al trabajo? ―le contestó y apretó los labios. Evitó explayarse sobre la poco ética actitud de su hermano.
―Por favor, trata de entenderlo ―rogaba su padre.
Nathan exhaló. La presencia de Iván en la empr