A regañadientes, Ariadna se subía el cierre del vestido azul entallado que Jennifer le insistió en probarse, la pedrería brillante y tornasolada en la parte del pecho, la hizo sentir una de esas mujeres que visten de manera extravagante y tienen buen gusto. Muy alejada de lo que ella era.
Su reflejo en el espejo le gritaba que ese estilo no le favorecía, pues al ser tan ajustado al cuerpo, evidenciaba sus estrechas caderas y sus glúteos con forma de triángulo invertido, según el tipo del gimnas