Luna se quedo callada, no tenía caso repetirle mil veces más que nada de lo que creía era verdad, lo había perdido para siempre, podía percibirlo en sus ojos fríos e indiferentes, esos que antes la miraban con amor ahora solo eran dos trozos frios y duros, no era su Farit, era una persona distinta que solo la odiaba con todo su corazón. Luna tomó su último respiro de valentía y decidió que está sería la última vez que ella rogaba por su perdón.
—Que bueno que pienses que no es tuyo, porque desd