DOS MESES DESPUÉS...
-Luna, ¿Puedes venir a mi oficina? Porfavor -La rubia se paró rápidamente al escuchar la voz de su jefe de su lugar de trabajo cuando su ahora jefe la llamaba por ella. Cada que escuchaba esa voz todo su cuerpo se estremecía de mala manera, no le agradaba mucho, pero que más podía hacer después de todo es su jefe y no le podía decir nada o al menos que no quisiera perder su empleo.
Hace dos meses había empezado a trabajar en una pequeña empresa de diseño de interiores, Jess