—Todo lo que te digo es verdad, te juro que lo es, únicamente déjame demostrarte que no miento y lo podrás comprobar por ti misma. —David la miró serio.
Quería que le creyera y que le dejara demostrarle que no mentía, Luna asintió rápidamente sacudiendo su cabeza al escuchar su celular sonar, sacándola de su ensimismada mente.
No sabía que creer o que pensar, se sentía atrapada y confundida con todo. Vio la pantalla y su corazón se estrujó más al ver el remitente, era Farit, no quería contestar