No podía pensar que hubiera un hombre más perfecto de lo que ya lo era Farit. Tal vez era porque estaba muy emocionada o por la sorpresa del momento. De verdad lo amaba y sabía que él la amaba a ella tanto como decía.
Se lo demostraba cada vez que se comportaba de esa manera tan dulce y no podía sentirse más afortunada. Sentir que alguien puede hacer hasta lo imposible por verte feliz, era lo mejor que podía experimentar.
Luna abrió sus ojos un poco más cuando contempló los fuegos artificiales