No le parecía correcto, no podía verlo a los ojos y decirle que ya no sentía más que un infinito cariño hacia él.
No sabía ni como decirlo por qué entendía que al hacerlo solo lo destrozaría y no podía hacerle eso. Y la culpa volvía a aparecer.
Su mente se fue en un abismo de pensamientos, que olvidó por completo que Jessy estaba junto a ella hasta que ella pasó su mano frente a su rostro en busca de razonamiento.
Graciosamente y Luna sonrió. Se había ido de este planeta y había aterrizado en s