—Narra Siria—
Estoy sentada en la camilla del consultorio, aún intento asimilar el hecho de que tengo a un bebé creciendo dentro de mi, lo cual jamás imaginé que pasaría. Sé que es algo normal, pero sencillamente nunca me hice a la idea de ser madre, aunque ahora en lo único que pienso es en proteger a este bebé.
—Siria, ¿Cómo te sientes?— Pregunta Deaton mientras revisa la bolsa de suero que ya he consumido casi por completo.
—Estoy bien, me siento mucho mejor— Respondo.
—Ahora debemos hacerte