La cena era un verdadero campo de batalla, mi suegra, Carmen y Jake, alegaban por mi repentina aceptación. Sobre todo este último, pues haría una revelación están noche. Que aunque demostró que había algo de cariño por mi. No fue suficiente para que lo perdonara por sus golpes.
-Padre, días antes de anunciar mi compromiso con Carmen, te mencioné que tenía otra mujer en mi mente, ella una dama sin patrimonio pero excepcional. Yo deseaba casarme con ella pero tú me negaste ese derecho. ¿Por qu