Capítulo 14. Farsa boda
Ares suspiró, sabiendo que lamentablemente no podía olvidarse de su venganza, era imposible desistir de ella, no iba a dejarla a un lado estaba obligado a ejecutarlo, se lo debía a Basha, además, no podía terminar enamorándose de la mujer por cuyas venas corría la sangre del hombre responsable de su muerte.
Cerró su corazón a todas esas emociones, que amenazaban con brotar de su interior y expresó con un tono de voz más dura de lo que esperaba.
—Termina de arreglarte para que vengas a nuestra