Mundo ficciónIniciar sesiónLa Ciudad de México respiraba bajo un manto de neblina que convertía las luces de los rascacielos en manchas difusas contra el cielo nocturno, y Damián observaba el horizonte desde las ventanas del penthouse con la sensación de estar contemplando el tablero de una partida de ajedrez donde alguien acababa de mover la pieza decisiva, la que cambiaría el curso de todo el juego.
El paquete había llegado a las tres de la madrugada.
Rodrigo lo







