Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa habitación del Hospital Ángeles del Pedregal olía a desinfectante y a las flores que alguien había enviado durante la noche, un arreglo ostentoso de lirios blancos que ahora descansaba en la mesa junto a la ventana como un monumento a la ausencia.
Eva observaba la cama vacía con la sensación de estar contemplando una escena de crimen donde el cuerpo había desaparecido pero las evidencias del delito permanecían intactas. Las s&a







