Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala de espera del Hospital Ángeles del Pedregal olía a desinfectante industrial y al miedo contenido que emanaba de las personas que aguardaban noticias que podían cambiar sus vidas en cuestión de segundos.
Eva observaba el reloj de pared con la sensación de que cada tic-tac era un martillo golpeando contra sus sienes. Las cuatro de la madrugada. Llevaban seis horas esperando, seis horas donde el silencio de los quirófanos se había convertido en un monstruo que devoraba cualquier r







