Mundo ficciónIniciar sesiónLos monstruos no viven en jaulas. Solo esperan ahí hasta que encuentran la llave.
El teléfono de Damián Oscura vibró a las seis de la mañana con la insistencia de una alarma de incendio. Tres llamadas perdidas del inspector Ramírez. Cuatro mensajes sin leer. Y un presentimiento que le heló la sangre antes siquiera de tocar la pantalla.
—Villalobos escapó —la voz de Ramírez sonaba tensa, casi quebrada&mdas







