Mundo ficciónIniciar sesiónEl corazón no elige entre dos amores. Se parte en dos y sangra por ambos.
Eva se separó de Damián como si su contacto quemara. El beso aún vibraba en sus labios cuando retrocedió dos pasos, tres, hasta que su espalda chocó contra el escritorio de caoba del despacho de Sebastián. La expresión en el rostro de este último no era de furia como habría esperado. Era algo peor: decepción mezclada con resignació







