CAPITULO 69 NADA DE ARRIESGAR TÚ VIDA, PORQUE ARRIESGAS LA MÍA.
Eileen Williams.
Yo, hago uso de la reliquia de mi padre, pero ellos también están armados con armas blancas, uno de los cuchillos corta superficialmente en mi hombro, noto al infelíz jefe de los pederastas correr cuando nota que Risco, le ha cortado la garganta a varios al mismo tiempo con su aro, el infelíz que quiso secuestrarme sigue los pasos de su hermano.
Dejo las gargantas que he cortado chorreando en sangre junto con sus abdomen y pechos y salgo corriendo tras ellos, van campo abajo dirección al río y voy tras ellos adelantándome a mis compañeros.
Solo deseo atrapar al asesino de mi padre. Los desgraciados corren llevándome una delantera, pero los logro alcanzar y es el desgraciado que quizo secuestrarme quien hace frente saliendo detras de un árbol y golpeando mi pecho con una patada. Caigo al lodo y él se lanza a mi cuerpo. Muevo mis puños para hacer arrastre en su garganta, es rápido y detiene mis manos arrancándome los guantes.
─ Ahora me gustas más que antes ─ gruñe el