CAPITULO 107 NUNCA ME DEJES.
Eileen Williams
En tres meses ─ soltó mi hija tan entusiasmada como Derek, la miré extrañada por su tono de voz un poco apagada, me apresuré a tomar su temperatura y después la observé mejor para ver si detectaba algún síntoma que me indicara que se sentía mal esa mañana. Axel, me observó preocupado, sabíamos que sus fiebres eran emocionales y esa enfermedad tenía sus días buenos y sus días malos.
En dos días nos dimos cuenta que la inseminación no era recomendable, hecho que alteró a Axel,