Sibel observó toda la habitación en silencio, y abrazó su cuerpo sentándose en la cama. Había pasado horas después del suceso, y aún le temblaba el cuerpo.
Todo lo que había escuchado, es que era un ataque, con ayuda de los italianos, y la influencia de Ciro en los Ángeles, pero ella se miraba las manos una y otra vez, sabiendo que su abuelo estaba muerto, por su propia mano.
Se había bañado tantas veces como le fue posible, y restregó su cuerpo hasta que la piel le ardió. Había durado horas e