—Te doy un minuto para que me expliques de qué mierda hablas—grita exasperado el inglés a su mellizo.
—Definitivamente debes calmarte, a los demás los tratas como tu trasero, a mí ni lo sueñes—reniega el otro capitán sin dejar de comer las galletas. —Ya me escuchaste y no creas que no me interesa, por el contrario, todo esto me hace entender que hay mucha mierda metida en esto. Zamir creció como un Black, tiene la inteligencia y los medios para hacer lo bueno y lo malo a su antojo, pero— Alexan