Al estar Cielo encerrada en su habitación junto a Bonnie, los nervios la consumieron a un nivel que en su rostro era muy evidente, haciendo que la madre de Aarón tuviera compasión por ella.
—No tienes que tener miedo, somos mujeres después de todo. Siento que te hace falta tener dominio propio, sentirte segura de quién eres, de esa belleza que posees tan natural.
—¿Usted... Cree que soy linda?— Cielo se sonroja y observa cómo Bonnie saca los vestidos de las bolsas y los coloca sobre la cama de